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Cultura y Educación
Integración cultural
Las imágenes y el movimiento de UNASUR
Argentina será sede del primer festival de cine de la Unión de Naciones Sudamericanas. Será del 15 al 22 de septiembre en la provincia de San Juan y contará con la participación de producciones de los países miembros. El desafío es ser parte del concepto clave bajo el cual descansa la propuesta: integrar la diversidad.
Por Leandro Caliri | Desde la Redacción de APAS Mendoza
06|05|2012
La provincia de San Juan, en la región centro oeste de la República Argentina, albergará durante el mes de setiembre de 2012 el Primer Festival de Cine de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR).

Antes de ahondar en las características propias del festival es necesario realizar un diagnóstico que refleje la actualidad del cine latinoamericano.

A modo de introducción y en base a los datos otorgados por la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano (FNCL) cabe destacar que desde sus orígenes, este tipo de producciones padeció la ausencia de un mercado cinematográfico regional debido al problema del aislamiento económico existente entre los distintos países. Esto se hace evidente en dos aspectos: por un lado el carácter dependiente de la producción de cada país a sus condiciones económicas y mercado interno específicos -según cifras publicadas por FNCL hasta fines de la década de 1990 casi el noventa por ciento de las realizaciones latinoamericanas se centraban en Argentina, Brasil y México-; y por el otro, la escasa difusión de películas latinoamericanas en nuestra propia región, o el hecho de que éstas tengan que obtener primero un cierto prestigio en el extranjero para que luego sean difundidas en América Latina.

A fines de esclarecer este panorama APAS accedió al testimonio de Francisco Gabrielli, docente de la cátedra de Comunicación Cinematográfica de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo). “El cine latinoamericano nace como una entidad dependiente, como una necesidad de mostrar lo que producía la metrópolis. Si tomamos como ejemplo Argentina podemos observar que el cine tuvo un crecimiento más que interesante con picos de producción entre las décadas del treinta y del sesenta hasta llegar a la actualidad donde se producen alrededor de setenta películas por año. Tenemos el orgullo de decir que poseemos una filmografía muy completa”.

Gabrielli justificó está última afirmación apoyándose en las políticas culturales exitosas que se llevan a cabo en Argentina y que están plasmadas en una ley de cine que tiene como organismo regulador al Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA).

Sin embargo, Gabrielli destacó que no quiere restarle importancia a la capacidad creativa y productora de países como Brasil, México y Cuba.

En correlación con lo expresado por el entrevistado, tal vez uno de los principales problemas que deba afrontar el cine latinoamericano no sea ya su capacidad productiva ni la calidad tanto técnica como argumental de estas producciones, pese a las limitaciones económicas; sino que el principal desafío radica en la elección que ejerce el público al entrar en las salas de cine.

Según el informe periodístico “Monopolio e ideología en el cine” realizado en el marco del Seminario Taller de Periodismo y Planificación de Medios de Comunicación de la UNCuyo en 2011, las producciones extranjeras, principalmente las hollywoodenses, monopolizan el marcado relegando a un segundo plano las producciones locales.

Según Gabrielli, “el problema del desarrollo del cine latinoamericano es que no hay un correlato real con la cantidad de espectadores. Se estrenan en Argentina alrededor de doscientas cincuenta películas por año pero de las setenta de origen nacional sólo un pequeño porcentaje de audiencia las consume. Mucho peor es la situación de intercambio de películas latinoamericanas donde la cantidad de estrenos es realmente pobre si ponemos como comparación a la gran maquinaria estadounidense”.

Antes de proponer soluciones a este dilema, es útil reconocer la magnitud del fenómeno. Según cifras arrojadas por la FNCL, a través de su portal, www.cinelatinoamericano.org, la industria cinematográfica monopolizada en Hollywood produce largometrajes que exceden los cien millones de dólares, y paga como impuesto para su difusión en el resto del continente una cifra escandalosamente escasa.

Al respecto, el docente Gabrielli señaló: “estoy de acuerdo con la política de cuota de pantalla, es decir, quitarle un poco de espacio a las pantallas estadounidenses. Estoy de acuerdo en que se le cobre un impuesto más importante a las producciones extranjeras. Comprendo la libre circulación de bienes culturales pero estos deben ser protegidos y no considerados como meras mercancías”.

Para interpretar esta última concepción -la de minimizar el valor de los bienes culturales a su efecto comercial-, Theodor Adorno definió el concepto de industria cultural en “La Industria Cultural. Iluminismo como masificación de masas”, como la creación y circulación de productos triviales, la acumulación de bienes materiales por parte de las comunidades, en lugar de buscar la creación de objetos, cosas, productos que contribuyan a mejorar la calidad cultural de las sociedades.

De esa mirada se desprende la crítica frente a la gran cantidad de filmografías internacionales con escaso contenido intelectual y con gran impacto audiovisual que llegan a Latinoamérica y desplazan a los productos autóctonos que buscan reforzar nuestra identidad cultural. ”La industria cultural defrauda continuamente a los individuos respecto de aquello que les promete”, añade Adorno, y explica que impide la formación de individuos autónomos, independientes, capaces de juzgar y decidir conscientemente ya que lo único que persigue es la realización de sus propios intereses.

En el cierre de la entrevista con APAS, Francisco Gabrielli se mostró escéptico respecto del impacto de la realización del festival de cine de la UNASUR sobre la audiencia, sobre su aumento en favor de las realizaciones regionales. “No veo cómo un festival del UNASUR pueda mejorar la circulación de películas”. Y agregó “aplaudo su realización pero me gustaría ver la cantidad de gente que asiste a las salas, se está trabajando del lado de la oferta pero no de la demanda. Hay que trabajar para que los latinoamericanos quieran ver cine latinoamericano”.

En tal sentido, en beneficio sería palpable si estas actividades se realizan en complementación con políticas que refuercen el valor de los objetos culturales de cada Nación. El cine latinoamericano tiene identidad propia, pero para que nuestra industria cultural florezca debiera atenderse a una política de formación de públicos consientes.

Bases y condiciones del Festival

La iniciativa de la UNASUR se llevará a cabo del 15 al 22 de septiembre en la provincia de San Juan, Argentina. Las producciones cinematográficas que se proyectarán serán de los países que conforman dicho organismo: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, la República Cooperativa de Guyana, Paraguay, Perú, Suriname, Uruguay y Venezuela.

La selección oficial a concurso estará compuesta por treinta películas dividida en tres categorías: largometrajes de ficción, largometrajes documentales y cortometrajes de ficción o documental. Esta selección será el producto de una convocatoria internacional amplia de la cual quedaran seleccionadas las treinta películas que forman parte de la programación oficial.

El jurado estará integrado por cinco miembros de diferentes nacionalidades de la UNASUR y entre los cuales deberá haber por lo menos uno del país organizador. Estos evaluarán y decidirán la premiación de toda la selección oficial a concurso en cada una de las tres categorías mencionadas anteriormente. Se otorgará un premio de 15.000 dólares para el mejor largometraje de ficción, 10.000 dólares para el mejor largometraje documental y 5.000 dólares para el mejor cortometraje de ficción o documental

Vale destacar que el festival está organizado por el gobierno y la Secretaría de cultura de San Juan y cuenta con el apoyo de la Secretaría de Cultura de la Nación y del INCAA.

Esta información está disponible en la web oficial del festival: www.unasurcine.com.ar


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